Cómo armar objetivos para 2027 que de verdad cumplas: el Plan Trianual

Por Leo Piccioli ·

Los objetivos de año nuevo fallan por el plazo, no por falta de voluntad: somos malísimos para predecir lo que podemos hacer en 12 meses y muy capaces de cambiar nuestra vida en 3 años. Este método, el Plan Trianual, reemplaza la lista de enero por tres preguntas y un ejercicio de una hora.

El Plan Trianual: tres preguntas para planear a 3 años
El Plan Trianual: tres preguntas para planear a 3 años

La frustración de diciembre

Diciembre. Fin de año. Una extraña mezcla de frustración y tristeza, resultado de pensar que nuestro futuro laboral no cambiará mucho el año que viene. Mirás para atrás y pensás en todas esas promesas que te hiciste en enero. "Este año SÍ iba a… (completá la frase)". Pero no pasó. Otra vez.

¿Te suena familiar? Es un sentimiento universal. Nos ponemos metas enormes para el corto plazo, no las cumplimos y nos damos con un látigo. Nos sentimos fracasados. Y esa sensación nos paraliza.

Pero el problema no sos vos. El problema es la forma en que te ponés objetivos.

Hay una verdad que me costó años entender, y es esta:

Somos mucho más potentes de lo que creemos a largo plazo, pero la frustración de no cumplir lo que creemos poder hacer (pero no) a corto plazo nos evita verlo.

Repetilo. Somos increíblemente capaces de cambiar nuestra vida en 3, 5 o 10 años. Pero somos malísimos para predecir lo que podemos hacer en 3, 5 o 10 meses. Y esa miopía nos condena a un ciclo de frustración anual.

El último flan de Osvaldo

Te cuento una historia. La de Osvaldo. Siete años en el mismo puesto. Todos los martes, en el comedor de la empresa, negociaba, con quien compartiera la mesa, su merluza a la romana por el flan con dulce de leche. La misma rutina, siempre.

Un martes, dijo: "Éste es mi último flan".

Lo iban a echar. Reemplazaban todo el call center por un bot. Osvaldo se aferraba a su empleo como si fuera un salvavidas y, al perderlo, de repente se dio cuenta de que ya no lo necesitaba, de que le hacía daño, de que no lo valoraban.

El problema es que se dio cuenta tarde. Cuando lo echaron, quiso comprarse el bajo que soñaba desde la adolescencia, pero sus dedos ya no respondían. Era tarde para ser una estrella de rock.

La historia de Osvaldo es la de miles. La de esperar a que el mundo decida por nosotros. La de no tener un plan. La de vivir en el corto plazo hasta que el largo plazo te pasa por encima.

La solución: dejar de pensar en 1 año y empezar a pensar en 3 (o más)

Para romper el ciclo de frustración, tenés que cambiar el horizonte. Olvidate de los objetivos a un año. Son una trampa. Empezá a pensar en un Plan Trianual.

¿Por qué 3 años? Porque es el plazo perfecto. Es lo suficientemente largo para lograr cambios profundos, pero lo suficientemente corto para no sentir que es una fantasía lejana. En 3 años, podés cambiar de carrera, aprender una habilidad que te duplique el sueldo, o empezar ese proyecto que siempre quisiste.

Mi método del Plan Trianual se basa en 3 preguntas simples pero poderosas:

1. ¿Qué espero del mundo para dentro de tres años?

El mundo no es estático. La IA, el trabajo remoto, la economía… todo cambia. No podés planear tu futuro en un mundo que ya no existe. Tenés que anticipar las tendencias.

Ponerse objetivos implica pensar cómo va a estar el mundo. Está en vos analizarlo, o suponer que sigue todo igual. Para analizarlo uso el modelo F.U.E.R.A., que desarrollo en Soy Solo: cinco tendencias que ya son evidentes y que no van a parar. Felicidad: buscamos trabajos con propósito, no solo sueldo. Ubicuidad: la tecnología está en todos lados. Exponencialidad: los cambios no son lineales. Responsabilidad: las empresas ya no pueden esconderse. Automatización: toda tarea repetitiva se automatiza. Pasá tu mundo de dentro de tres años por esas cinco letras antes de responder la pregunta.

No sigas la moda de la "cervecería artesanal" cuando todos ya la están abriendo; para ese momento, la decisión la tomaron dos años antes. Pensá qué viene después.

2. ¿Qué rol quiero tener en ese mundo?

Una vez que imaginás ese futuro, ¿dónde querés estar vos? No pienses en un puesto, pensá en un rol. ¿Querés ser el que resuelve un problema específico? ¿El que lidera un tipo de equipo? ¿El experto en una nueva tecnología? Sé específico.

3. ¿Qué tengo que hacer HOY para ocupar ese rol?

Acá es donde la magia sucede. El plan a largo plazo te da una claridad brutal sobre lo que tenés que hacer en el corto plazo. Ya no son "objetivos de año nuevo" aleatorios. Son pasos deliberados hacia un futuro que vos elegiste. Cada acción tiene un propósito.

Y para hacer lugar a esos pasos, el camino suele ser una secuencia de EAT: qué tareas de hoy podés Eliminar, cuáles Automatizar y cuáles Tercerizar o delegar. Cada hora que liberás es una hora para el rol que elegiste.

El ejercicio de Stanford que te abre la cabeza: los 3 futuros

El ejercicio de los 3 futuros: la línea recta, la bifurcación valiente y sin límites
El ejercicio de los 3 futuros: la línea recta, la bifurcación valiente y sin límites

Ok, ¿pero cómo imaginar ese futuro? A veces estamos tan metidos en la rutina que no podemos ver las opciones. Para eso, te recomiendo un ejercicio adaptado de uno de la Universidad de Stanford, el "Odyssey Plan". Sí, mejorado.

Donde estás hoy es el resultado de las decisiones que tomaste hace 5 o 10 años.

Nos pasan cosas, la economía, la empresa, el mundo, la familia… Son todas verdad, pero también enfocarnos en lo que no controlamos nos quita el poder.

Cuanto más tiempo pases haciendo lo que estás haciendo, no solo más difícil irte: más probable es que otro lo decida por vos.

Partimos de nuestra evolución, comparando en dónde estábamos hace tres años con el día de hoy. Puede ser mejor o peor en algunos aspectos concretos, pero seguro aprendimos mucho y maduramos. Entonces agradecemos por los logros —que los hubo sin duda— y, con esa mentalidad, diseñamos tres versiones de nuestra vida para los próximos 3 a 5 años:

Futuro 1: La línea recta (tu vida actual, mejorada)

Las cosas siguen así como están. Mismo trabajo, lugar, colegas, clientes, jefes, competidores. Y vos, con tres años más. ¿Qué pasaría si todo sale bien? Ascensos, aumentos, proyectos exitosos. ¿Cómo estarías?

Futuro 2: La bifurcación valiente (el plan B)

Por algún extraño motivo decidís hacer ese cambio… Sí, ese que sabés que tenés que hacer, o que querés hacer, pero no tanto como para superar el miedo. ¿Y qué harías si tu camino actual desaparece mañana, como le pasó a Osvaldo? ¿Qué otra carrera, industria o proyecto te interesa? ¿Cómo estarías en tres años tomando esa decisión?

Futuro 3: Sin límites (la vida loca)

Sí, como esa película. No te preocupa lo que dirán los demás, ni el dinero, ni el tiempo; hacés lo que realmente querrías hacer. Tal vez el primer impulso sea ver series todo el día, pero sabemos que estás para más, que no te va a hacer tan feliz. ¿En qué estarías, en 2029, si fueras "limitless"?

Este ejercicio no es para elegir uno de los tres. Es para darte cuenta de que siempre hay opciones. Te fuerza a ver que tu futuro no es una línea recta, sino un abanico de posibilidades. Y muchas veces, descubrís que elementos de tu "vida loca" los podés empezar a incorporar a tu vida actual.

Sisi, ya escucho a los cínicos… "Pero Leo, ¿cómo voy a pensar en el futuro si no sé qué va a pasar?". "¡Estás loco! ¡Estamos en América Latina, puede cambiar todo!". Te entiendo, pero no permitas que eso te paralice.

Podés tratar de predecir el futuro y correr el riesgo de equivocarte, o no hacerlo y estar seguro de ello.

Las empresas también deberían hacer este ejercicio. Si no lo hacen, se quedan en el tiempo. Kodak podría haber entendido que el futuro eran las cámaras digitales (que habían inventado). Blockbuster habría comprado a Netflix cuando casi se la regalaban. Los taxistas podrían haberse aliado a Uber en vez de luchar… y aliarse después.

Donde vas a estar en 5 o 10 años será el resultado de las decisiones que tomes ahora.

La brújula para no perderte: Dinero, Desarrollo y Diversión

El modelo 3D: Dinero, Desarrollo y Diversión
El modelo 3D: Dinero, Desarrollo y Diversión

Una vez que tenés tu Plan Trianual y exploraste tus futuros, necesitás una brújula. Algo que te diga si vas por buen camino. Para eso, uso el modelo de las 3D.

Cada decisión importante, cada objetivo que te ponés, pasalo por este filtro:

DimensiónPregunta clavePara qué sirve
💰 Dinero¿Me acerca a mis objetivos financieros? ¿Me permite vivir como quiero?Validar que el camino es económicamente viable
📈 Desarrollo¿Estoy aprendiendo? ¿Estoy creciendo como profesional y persona?Asegurar que no te estancás
🎉 Diversión¿Disfruto el proceso? ¿Me entusiasma levantarme a la mañana?Garantizar que es sostenible en el tiempo

No siempre vas a tener las tres al máximo, pero esta brújula te ayuda a validar si el camino que elegiste te va a dar lo que realmente querés, y a medir tu progreso. Si una de las patas flojea por mucho tiempo, es una señal de alerta para recalcular.

Tu primer paso (para hacer mañana)

Si leíste hasta acá, es porque la frustración de fin de año te resuena. Entonces, hacé esto hoy mismo.

El ejercicio de 1 hora que cambia todo:

  1. Agendá 1 hora con vos mismo. Sin interrupciones. Apagá el celular.
  2. Abrí un documento en blanco. Puede ser papel y lápiz, o una nota en tu computadora.
  3. Respondé las 3 preguntas del Plan Trianual. No te presiones. Solo escribí lo primero que se te venga a la cabeza:
    • ¿Qué espero del mundo en 3 años?
    • ¿Qué rol quiero tener en ese mundo?
    • ¿Qué tengo que hacer HOY para ocupar ese rol?
  4. Hacé el ejercicio de los 3 futuros. Describí brevemente cada uno:
    • Futuro 1: la línea recta
    • Futuro 2: la bifurcación valiente
    • Futuro 3: sin límites
  5. Mirá lo que escribiste. ¿Qué te sorprende? ¿Qué te entusiasma? ¿Qué patrón ves?

Ese es tu punto de partida. Ese documento es el primer paso para dejar de ser Osvaldo y empezar a ser el arquitecto de tu propio futuro.

Dejá de ponerte metas que te frustran. Empezá a construir un futuro que te entusiasme.

Y si el plan termina en cambiar de trabajo, hacelo bien: cómo salir por la puerta grande.