Las 5C para elegir un conferencista

El mejor conferencista no existe; existe el que encaja con lo que tu evento necesita. Las 5C son el marco que uso después de contratar conferencistas durante 18 años como ejecutivo y de darlas yo mismo desde 2016.

Actualizado: 25 de septiembre de 2026

La herramienta#

Lleva 3 minutos.

¿Qué te importa en este evento?

¿Por qué primero las prioridades? Si arrancás por los nombres, el que ya te cae bien termina decidiendo por vos: la primera impresión contamina el resto. Por eso la investigación sobre decisiones recomienda fijar los criterios antes de mirar a los candidatos. Ver fundamentos

Todo arranca en 3: hasta que no digas qué te importa, son todos iguales.

Conceptos

¿Los asistentes se llevan ideas y herramientas nuevas y aplicables?

PocoMucho

Cancha

¿Es entretenido y capta la atención?

PocoMucho

Celebridad

¿La audiencia querrá una selfie con el orador?

PocoMucho

Cintura

¿Maneja las preguntas (Q&A) con transparencia y aporta valor?

PocoMucho

Cicatrices

¿Lo vivió o lo estudió?

PocoMucho

Guardalo para seguir después o mandáselo a tu equipo.

Las 5C#

1. Conceptos.

¿Los asistentes se llevan ideas y herramientas nuevas y aplicables?

Cómo evaluarlo: leé sus libros o sus columnas.

2. Cancha.

¿Es entretenido y capta la atención?

Cómo evaluarlo: mirá un video completo, no el reel.

3. Celebridad.

¿La audiencia querrá una selfie con el orador?

Cómo evaluarlo: mirá sus redes.

4. Cintura.

¿Maneja las preguntas (Q&A) con transparencia y aporta valor?

Cómo evaluarlo: buscá una ronda de preguntas grabada o preguntale a alguien que lo contrató.

5. Cicatrices.

¿Lo vivió o lo estudió?

Cómo evaluarlo: mirá su trayectoria en LinkedIn.

Cómo usar la herramienta#

¿Por qué primero las prioridades? Si arrancás por los nombres, el que ya te cae bien termina decidiendo por vos: la primera impresión contamina el resto. Por eso la investigación sobre decisiones recomienda fijar los criterios antes de mirar a los candidatos. Ver fundamentos

  1. Definí las prioridades del evento. Asigná un peso del 1 al 5 a cada una de las cinco C.
  2. Calificá a cada conferencista. Hay cinco cargados y podés sumar hasta tres. Poné una nota del 1 al 5 en cada C.
  3. Mirá el resultado. Cada conferencista recibe un puntaje del 1 al 5, ponderado por lo que a vos te importa. Podés ordenar la tabla por el total o por cualquier C, y descargarla para tu presentación.

Pesos sugeridos según el tipo de evento#

Tipo de eventoConceptosCanchaCelebridadCinturaCicatrices
Congreso de industria o de cámara44523
Kickoff comercial35323
Offsite de liderazgo53155
Convención interna en medio de un cambio44255
Evento con clientes44433
  • Congreso: hay que llenar la sala. La Celebridad pesa, y está bien que pese.
  • Kickoff comercial: se compra energía. Manda la Cancha.
  • Offsite de liderazgo: veinte personas que deciden, preguntando en serio. Mandan Conceptos, Cintura y Cicatrices; la foto no le importa a nadie.
  • Convención en medio de un cambio: la gente llega con miedo y con preguntas. Cintura y Cicatrices.
  • Evento con clientes: tu marca queda asociada a quien sube al escenario. Todo pesa parejo.

Un ejemplo#

Dos conferencistas inventados. A es un ex-CEO con ideas propias; B, un showman conocido.

ConceptosCanchaCelebridadCinturaCicatrices
Notas de A53235
Notas de B35532
  • Con los pesos de kickoff comercial, gana B: 3,8 contra 3,6.
  • Con los pesos de offsite de liderazgo, gana A: 4,0 contra 3,2.

Mismas personas, mismas notas, resultado invertido. Por eso la primera pregunta no es "¿a quién contrato?" sino "¿qué estoy comprando?".

Fundamentos de este análisis#

Las 5C no salieron de un paper. Salieron de 18 años contratando conferencistas como ejecutivo y de muchos más subiéndome al escenario yo. Pero cuando las ordené, descubrí que la investigación había llegado antes a varias de las mismas conclusiones.

Primero lo que te importa, después los candidatos. Separar los pesos de las notas no es un invento mío: es la base del análisis de decisiones con múltiples objetivos que formalizaron Ralph Keeney y Howard Raiffa en 1976. En 2019, Daniel Kahneman, Dan Lovallo y Olivier Sibony propusieron algo muy parecido para las decisiones estratégicas de las empresas: definir los criterios de antemano, evaluar cada uno por separado y recién al final formarse una opinión global. El motivo es sencillo: si mirás todo junto, la primera impresión contamina el resto.

La Cancha no es los Conceptos. En 1973, tres investigadores contrataron a un actor, lo presentaron como el "Dr. Myron Fox", una autoridad en teoría de juegos aplicada a la educación médica, y lo pusieron a dar una conferencia ante profesionales de la salud. La charla estaba vacía a propósito: frases contradictorias, referencias sin sentido, ningún contenido. Pero el actor era cálido, seguro y divertido. El público la calificó muy bien.

Cuarenta años después, Shana Carpenter y su equipo filmaron al mismo docente dando la misma explicación de dos maneras: una fluida, parado y sin papeles; otra titubeante, leyendo sus notas. Quienes vieron la versión fluida creyeron haber aprendido más. En la prueba posterior, les fue igual.

Hay un matiz que me gusta todavía más. En 2014, Eyal Peer y Elisha Babad repitieron el experimento del Dr. Fox y encontraron que el público disfrutaba la charla, pero reconocía que no había aprendido mucho. O sea: la gente sabe distinguir las dos cosas si se lo preguntás por separado. Por eso son dos diales y no uno.

La Celebridad no es las Cicatrices. Roobina Ohanian construyó en 1990 la escala más citada para medir la credibilidad de las celebridades que protagonizan publicidades. Encontró tres dimensiones que el público percibe por separado: experiencia, confiabilidad y atractivo. El atractivo se parece a la Celebridad; la experiencia, a las Cicatrices. Se pueden tener juntas, pero una no garantiza la otra.

Y la fama tiene un costo que la publicidad conoce bien: el "efecto vampiro". Carsten Erfgen, Sebastian Zenker y Henrik Sattler mostraron en 2015 que, en ciertas condiciones, una celebridad hace que el público recuerde menos la marca que la contrató. Llevado a un evento: si comprás Celebridad, asegurate de que la gente no se vaya hablando solo del famoso.

La Cintura tiene datos, aunque no académicos. No encontré estudios científicos sobre la ronda de preguntas, pero sí una encuesta de la industria: según Talent Bureau (2025), el 58 % de quienes asisten a eventos de trabajo prefiere sesiones con algo de interacción, como preguntas o encuestas. Mi argumento es otro: es la única parte de la charla que no se puede ensayar.

Referencias

Encuestas de la industria

Cómo citar este marco#

Piccioli, L. (2026). Las 5C para elegir un conferencista. leopiccioli.com/como-elegir-conferencista

Preguntas frecuentes#

¿Cómo elegir un conferencista para un evento corporativo?

Definí primero qué necesita tu evento y después evaluá a los candidatos en cinco dimensiones, las 5C: Conceptos (qué ideas deja), Cancha (cómo lo cuenta), Celebridad (cuánto vale su nombre), Cintura (cómo responde lo imprevisto) y Cicatrices (si lo vivió o lo estudió).

¿Qué es más importante en un conferencista?

Depende del evento. En un congreso que tiene que llenar la sala pesa la Celebridad; en un offsite de liderazgo pesan los Conceptos, la Cintura y las Cicatrices. El error más común es comprar una cosa creyendo que se compra otra.

¿Cómo se evalúa a un speaker antes de contratarlo?

Leé lo que escribió (Conceptos), mirá un video completo y no solo el reel (Cancha), mirá sus redes (Celebridad), buscá una ronda de preguntas grabada o preguntale a alguien que lo contrató (Cintura), y revisá su trayectoria (Cicatrices).

¿Conviene contratar a un orador famoso?

Sí, si lo que comprás es convocatoria: la fama llena salas y vende entradas. No, si lo que necesitás es que el lunes tu equipo haga algo distinto. La fama es una de las cinco C, no la única.

¿Qué son las 5C para elegir un conferencista?

Un marco de Leo Piccioli para comparar conferencistas en cinco dimensiones (Conceptos, Cancha, Celebridad, Cintura y Cicatrices), ponderadas según lo que necesita cada evento.

¿Quién debería participar en la elección de un conferencista?

Más de una persona. En una encuesta de AAE Speakers (2024) a 340 organizadores de eventos de Estados Unidos, casi 7 de cada 10 dijeron que en la elección participan entre 2 y 5 personas. Por eso la herramienta permite compartir la evaluación con un link: todos ven los mismos pesos y las mismas notas, y la discusión es sobre criterios, no sobre nombres.