¿Qué tipo de conferencias das?
Conferencias para aplicar en el trabajo del lunes siguiente: cómo liderar, trabajar y emprender siendo protagonista del cambio tecnológico, no espectador. Mi medida del éxito es triple: que cada asistente se lleve herramientas concretas para seguir creciendo, que se lleve las ganas de usarlas — y que a quien me contrató lo feliciten por la elección. Por eso la parte que más disfruto es responder en vivo todas las preguntas que surjan, las incómodas también. Si lo que buscás es motivación genérica, hay excelentes speakers para eso; lo mío es otra cosa.
¿Cuánto dura una conferencia?
La ideal: 40 minutos de charla más 20 de preguntas. Dicho eso, he dado charlas TED de 3 minutos y conferencias de dos horas y media. Agotadoras, ambas.
¿Qué incluye el precio?
La personalización del contenido, la charla previa si es necesaria, y el Q&A sin límite de temas.
¿Qué necesitás para dar la charla?
Micrófono vincha y proyector. Nada más.
¿Hacés eventos virtuales?
Sí. Pero si podés elegir, elegí presencial: la energía de la sala, las preguntas que se animan a hacer en vivo, las conversaciones que siguen después — eso no viaja por Zoom. Virtual funciona cuando el equipo está distribuido; si es tu caso, lo hacemos funcionar.
¿Cómo se reserva la fecha?
Con el anticipo. Saldo post evento.
¿Con cuánta anticipación hay que contratar?
Lo ideal es un par de meses para personalizar bien el contenido. Pero si tu evento es la semana que viene y la fecha está libre, escribime igual: he cerrado propuestas en el día.
¿En qué idiomas das conferencias?
Español, inglés y portugués. He dado charlas en tres continentes, para audiencias de hasta 7.000 personas.
¿Trabajás con agencias de eventos y productoras?
Sí, habitualmente. Si organizás para un cliente final, la charla previa de alineación con la marca está contemplada en el proceso.